Me mece el viento por dentro,
aires previos al huracán,
de cambios y rehacerse.
Reencontrarse.
Como seda
que se deja llevar por su libre albedrío,
que, tranquila, confía en los vientos.
Me mece el viento por dentro,
y sonrío porque, de nuevo,
sé que algo está creciendo.
aires previos al huracán,
de cambios y rehacerse.
Reencontrarse.
Como seda
que se deja llevar por su libre albedrío,
que, tranquila, confía en los vientos.
Me mece el viento por dentro,
y sonrío porque, de nuevo,
sé que algo está creciendo.