Y así, de repente, cuando menos te lo esperas, aparece una nueva forma de ver el mundo, todavía más intensa que la anterior, que te dice en voz bajita y al oído que no tengas miedo, que el mundo está ahí para ser conocido, al igual que todas las demás personas que en él habitan.
Abrir una gran puerta para dejar entrar a todo aquel ser que se precie. Conocer, saber, aprender. Sin que nada se me escape.
sábado, 14 de abril de 2012
jueves, 12 de abril de 2012
Confiar.
Digamos que siempre se puede hacer más de lo que se hace. Digamos también que siempre ponemos el límite algo más por debajo. Y digamos, por último, que solo algunas personas saben superarlo y llegar todavía más alto.
Y tan solo hay que confiar. Qué simple. Y qué difícil para otros.
Y tan solo hay que confiar. Qué simple. Y qué difícil para otros.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)