miércoles, 1 de mayo de 2013

No me importa.

Como despertar de un sueño con la respuesta correcta, como encender una luz y ver que no chocas, me doy cuenta de repente, no es lo que pensaba, sigo siendo libre. No lo sentía de veras, ni lo siento, ni lo sentiré. No es el momento definitivo, no es EL momento, sino otro viaje pasajero. Me encantan los viajes, en parte porque acaban y se archivan, porque crean bibliotecas, y las bibliotecas también me encantan. Nada de lo que ahora me rodea es para siempre. Sonrío. No lo quiero así, lo quiero en movimiento, lo quiero nuevo. No tendré que disculparme por marcharme cuando lo haga, no haré promesas, no hay compromisos. Nada es mio, ni yo de nadie. Creí estar volviendo al suelo, creí sentir la gravedad y no la hay. No me importa, porque este no es el momento definitivo.

lunes, 29 de abril de 2013

Amigo.

Como una piedra, tozuda, dura, como una gran roca a la que no se le puede pedir más, y yo seguía pintando en ella el paraíso. Amigo, pasaste de ser un dios a ser el mayor error, y cómo me arrepiento por haber perdido el tiempo, por no darme con más ahínco a la literatura, por no sacar mis virtudes aunque tú descubrieses tus carencias, cuánto di y qué poco recibí, de cuánto me privaste y qué poco me resistí. Amigo, si supieras lo que después he aprendido, quizás debería agradecer el haberte conocido, el que nada de mi te sorprendiera. Me viste ascender y me abrigaste de plomo. Ni te dejaste enseñar ni a mi crecer. Amigo piedra, que te vaya bonito por las llanuras donde algo que no se toca nunca podrá llamarse oro.