sábado, 6 de diciembre de 2014

Miradas perdidas.

Palabras que estrangulan.
Verdades que se clavan en un pecho de acero.
Lágrimas que no nacen y se ahogan.
Silencio que grita socorro.
Heridas que no sanan y se infectan
de versos sucios,
de recuerdos muertos, 
de luz apagada,
de miradas perdidas.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Perdimos la guerra.

La soledad nunca se fue desde aquel momento en que su ausencia mordía, desde aquellos ratos en que su silencio era lo que más se oía. Agonía. Infancia perdida. 

Nos creíamos libres entre el cielo y los huesos, entre el verso y los besos, entre lazos que, poco a poco, se volvían de acero.

La monotonía ahora inunda los días, la leyenda que escribimos se quedó vacía. Las reglas que rompimos cortaron la cuerda, el amor sin contrato nunca tuvo bandera, las fronteras ganaron y perdimos la guerra. 

¿Qué fue lo que hicimos? 

¿Qué fue lo que nunca conseguimos?

sábado, 18 de octubre de 2014

...de mi.

Enorme corazón con ojos tristes. Vivía de su inspiración, de los detalles. Amaba con palabras y cantaba lo que no contaba. Moría en cada despedida, entre calles mojadas y estrellas ausentes. Odiaba conocer sus realidades, sus cadenas. Se daba a cada beso como el pobre al agua y se ahogaba en las caricias de quien no debió arroparle. Enorme corazón con ojos tristes, aprende a liberarte, a amarte a ti primero y a no castigarte. Aprende a perdonarte.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Creo.

A veces creo que no creo en lo que quiero, tengo miedo de alcanzarlo y terminar mi rumbo. A veces creo que lo rompo con quererlo un poco, que el cariño siempre duele en un pecho desnudo. Creo que no creo en lo que quiero, que lo que quiero me ciega y si me ciega lo quemo. Creo que ese amor fósil acabó estando vivo, ese, el que perdimos y el que todavía llevo.

martes, 19 de agosto de 2014

Cenizas.

Miedo de nuevo que ataca por dentro, que duele en el pecho, que mata despacio y sin remedio. Miedo a volver a estar sola y ganas de estarlo al mismo tiempo. Miedo a mí misma, a mis peores armas.

Y es que es siempre la misma historia, se repite en ciclos, se muerde la cola. Me llamaron fénix, y como fénix, muero en mis propias llamas.

Caigo profundo cuando nadie mira. No busco ayuda, no quiero penas. Me levantaré llegado el momento, como siempre hice y como siempre logro. Y como fénix, también revivo de mis cenizas.

viernes, 1 de agosto de 2014

Enemiga.

La vida no es larga ni el cielo tus besos, no vale con querer si no puedo tenerte, si pierdo contra mí misma la batalla de siempre, si soy mi mayor enemiga, si soy tu mayor enemiga por no haber sido más tu amiga.
La vida no es bella, no más que tu pena, no más que ese halo gris que queda tras de mi cuando mandan mis alas.

La vida no fue larga, pero jamás fue tan bella como cuando juntos decidimos volarla.

sábado, 14 de junio de 2014

Perderme.

Es triste reconocer que uno mismo ha cambiado, que el lugar al que ahora llamas hogar no lo será nunca más y que aquella persona que un día amaste dejó de ser lo que buscabas. Que nunca nada es lo que buscas. Que no te encuentras.

Conozco esos cambios tan rápidos, mis vaivenes, las heridas que dejo a mi paso, como huella de ola, como estela de estrella. Conozco mis secretos y conozco mi ignorancia. Sé a quienes herí y a quienes perdí, y sé que me duele todavía. 

Vuelvo a mirar atrás y a ver pasar el tiempo, vuelve a invadirme la nostalgia de no saber lo que quiero. Otro camino pisado, otro abismo esperando. Regreso al nido para sentir que no es el mío, que nadie entiende, que nada es claro, que el mundo sigue, que el cielo ya no me sonríe, que el espejo miente. Me da miedo todo, como de costumbre. Me asusta que nada sea igual y más que nada haya cambiado. Me dan miedo las miradas y las palabras vanas. Me da miedo caminar en círculos, y el perderme. Perderme demasiado. 

lunes, 24 de marzo de 2014

Todavía quema.

La inspiración se marchó con él. Se acabaron las palabras bonitas, el dolor compartido, las rimas con caricias entre líneas. Ya solo queda el blanco de los folios, las manchas de tinta para llenar un vacío egoísta de latidos que se agotan sin dejar que nadie insista. Solo quedan cuadernos ocultos, frases en clave, puntos y a parte de furia contenida contra una misma. Cuando la noche despierta, mata mis fuerzas, destapa el espejo. Esperpento. Y no hay remedio, siempre vuelve el demonio de mi sombra para compensar la balanza. Algunos errores se pagan caros. Algunos nunca se pagan. Y te apagan. Años después de ganar una batalla que jamás supo a victoria. Aquello no fue ganar. No se puede volar con tanto peso. Aquello no fue ganar si cada día todavía quema.

viernes, 21 de febrero de 2014

Voz.

No es la primera vez. Fue su voz la que me cautivó con palabras sabias, con experiencia, con promesas de ilusiones, de nuevos caminos por los que dejar volar mi mente. Fue esa misma voz, la que tan grande creía, la que un día decidió sellar sus labios si me veía. La voz del propósito, de la admiración, que hoy queda en un pozo, que hoy solo da pena. Y no es la primera vez.

sábado, 18 de enero de 2014

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Vivía con el peso de la soledad, de un amor gigante sin dueño en un pecho pequeño.