No desperdiciar una oportunidad, llevar al límite un simple deseo protegiéndolo de los brazos invisibles que quieren arrebatármelo. Ahora es débil, se esconde entre mis manos, tiene miedo, igual que yo.
No llores, pequeño, mañana serás grande y fuerte, y nada ni nadie podrá contigo.
El principio se me hizo a que hablabas literalmente de las oportunidades pero el final me pareció que hablas de un bebé o un hijo que protejer, muy bonito, saludos.
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