sábado, 14 de abril de 2012

Sin miedo.

Y así, de repente, cuando menos te lo esperas, aparece una nueva forma de ver el mundo, todavía más intensa que la anterior, que te dice en voz bajita y al oído que no tengas miedo, que el mundo está ahí para ser conocido, al igual que todas las demás personas que en él habitan. 
Abrir una gran puerta para dejar entrar a todo aquel ser que se precie. Conocer, saber, aprender. Sin que nada se me escape.

1 comentario:

  1. Qué bonito, por el momento el miedo sigue dominando pero si algún día lo logro vencer creo que sentiría lo que escribiste, saludos!

    ResponderEliminar