Podría ser una persona corriente y, de hecho, lo sería si no
amenazase con atravesarme la misma espina. Podría ser una persona corriente si
no viviese con miedos irracionales, si fuese capaz de ignorarlos para siempre o
de ganarles, si no brotasen malas hierbas cuando quedo a solas, si no caminase
en vaivén, como las olas. Podría ser una persona corriente y, de hecho, lo
sería si la noche no fuese mi peor enemiga. Si no me acechase un pasado
presente, un virus que me enferma, que nunca muere. Cuánto daría por encontrar
la cura y decir que la sonrisa que visto cada día no caduca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario