No, no era la luna, entre ondas se pierde, se ahoga en el agua, lejos de rozarla sin dañarla, de alzar el vuelo sin arrancar raíces que en silencio sangran. Colchón de huida para sentir por fuera lo que por dentro expira, jugo de sueños baratos que terminan evaporado, juego de manos que tantean el proceso de retroceso. Un stand by de cordón para separar un corazón, tablas en cuestión, bandera blanca al sol, que no vuelva a salir, o que me queme, como colofón.
Paréntesis de extremos perdidos. Rebosa, explota, ¿mejor abrir la puerta y saltar al cielo rosa? Escudo en pecho, yelmo en mano, golpe en el cráneo. Como de costumbre vuelvo a aquel rincón de estrellas y plumas, busco en la cueva para salvar lo que no tiene cura.
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