viernes, 1 de marzo de 2013

Desvíos.

Me dedicaré a sentir la lluvia, ahora que noto la falsa integridad en una incrédula promesa que no perdura, que nunca dura. Esperaré a que el viento sople, ese que me recoge y se desvanece. Disfrutaré hasta que deje de sorprenderme y cambiaré de árbol, procuraré hacerlo despacio y llenar el espacio que ocupaba con un vaso. Viviré del tiempo sin escucharlo, tanteando a ciegas, escogiendo rutas sin lograr fortuna, besando a oscuras y riendo en las alturas. Me canso rápido y tomo un desvío, y nos veremos en el próximo capítulo, quizás cuando esté agotada o quizás cuando algo me susurre que no dejarás que me arrincone. Hasta entonces, si sucede, me fundiré en la tierra, para crecer donde yo quiera, para sentir que un sueño pesa.

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